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Otro
elemento del ecosistema del paisaje de la piedra en seco difícilmente
observable en comparación con la vegetación, es
el del mundo animal que vive de manera permanente o temporal,
en los bosques del territorio. Se pueden identificar mamíferos
pertenecientes a todos los principales órdenes italianos,
excluyendo a los cérvidos como los gamos, ciervos y corzos
cuya presencia a lo largo de los siglos pasados queda no obstante
atestada históricamente, cuando el bosque estaba sensiblemente
más extendido. En los relatos de cazas de los condes
y señores feudales que nos ha legado la historia, se
habla de toda clase de caza menor y mayor, en particular del
jabalí, raza muy presente en los bosques de las Murgia
en ésos tiempos. Hoy en día prácticamente
ha desaparecido, excepto en algunas fincas, dónde la
pasión de algunos agricultores por estos animales ha
introducido su cría. Otro tipo de ganadería que
ha existido desde tiempos remotos es la de una raza equina muy
específica: el caballo murgese, de origen confuso.
El
hábitat de madera y los espacios ricos en elementos de
piedra en seco, permiten la preservación de estas razas,
a pesar de que las estructuras ya no tengan las funciones de
trabajo o transporte de antaño, sino únicamente
con fines turísticos, de tipo :adiestramiento, atamiento
y equitación en el campo. Una raza de la misma región,
pero con grandes riesgos de extinción, es el asno de
Martina Franca, que fue durante un tiempo objeto de comercio,
también con los países extranjeros, y que tiene
la particularidad de ser un animal de carga.
El
mamífero más conocido, más presente y,
en cierto modo, más temido de los campesinos, es el zorro.
Este animal presenta una reproducción natural muy estable,
más que cualquier otra especie. No obstante se puede
decir que probablemente ciertos estudios eco-etnológicos
desmientan pronto el mito de su célebre nocividad contra
las actividades avícolas así como su peligrosidad
contra la cría de aves, ya que estas ni siquiera forman
parte de los alimentos más comunes de este animal. La
característica principal de esta raza es su piel de alta
calidad. En el territorio de las Murgia, las prendas de producción
local que se hacen a partir de estas pieles se guardan celosa
e incluso vanidosamente.
Por
otra parte, documentos históricos y leyendas hablan de
la presencia del lobo en el territorio de la Murgia así
como de los intentos de los campesinos (lupari) para cazarlos.
Hoy en día en esta zona ya no existe. Un ejemplar de
lobo fue abatido por cazadores en el territorio de Alberobello
y Noci en 1958, y fue luego colgado en el porche del Ayuntamiento
de la Ciudad de Alberobello como un trofeo, tal y como lo explicó
un ciudadano que asistió a ese acontecimiento. Otros
animales representativos de la fauna de bosque de la Murgia
de los Trulli son: el erizo, especie considerada
protegida y que ocupa un papel esencial en relación con
el equilibrio biológico del ecosistema del bosque y de
los medios agrícolas adyacentes, ya que es un predador
de insectos nocivos y de gusanos, la comadreja y la garduña,
especies consideradas carnívoras y que se encuentran
con frecuencia.
Los
reptiles, liebres y conejos se nutren principalmente de hierba,
pequeñas y grandes ratas. Las liebres y los conejos salvajes
están presentes en la zona en menor abundancia, debido
o a una selección natural, o a la reducción brusca
de ésas especies que provocó la práctica
deportiva de la caza. El topo, muy difundido y notablemente
herbívoro, puede provocar daños en los huertos
y los jardines de las granjas. Probablemente también
se encuentre en el Bosque de las Pianelle en el territorio de
Martina Franca. El que difícilmente se puede encontrar
a causa de su discreción, es el erizo y el pequeño
mustiolo que también están presentes en dicho
bosque. Al contrario es fácil encontrar, particularmente
durante los cálidos días de verano, algunas especies
inofensivas de reptiles y anfibios; el sapo común verde,
el tritón de cresta itálico, la tortuga común,
el ramarro, la lagartija campestre el luscengola, el biacco
negro, el columbro leopardino y el cervone. Otras especies de
animales están presentes en el hábitat de los
bosques; entre otros se puede citar los chirotteri y, en particular,
el rinolfo mayor. Es considerable la atención que dedican
los especialistas del mundo entero hacia su función.
El interés por estos mamíferos (el chirotteri
y el rinolfo mayor) deriva del papel que estos juegan en el
ecosistema, como reguladores de poblaciones de algunas especies
de insectos. Como se encuentran en peligro de extinción,
los chirotteri han sido incluídos en la Convención
de Bonn como especie protegida; la Convención fue firmada
en Italia en 1970 y ratificada a través de la ley nº25/83.
La fauna avícola de los bosques locales es muy rica y
comprende muchos pájaros de diversas tallas: el cernícalo,
la carraca, el colombacchio, la lechuza, el búho común,
el martinete, la abubilla, la cappelaccia, la alondra, la golondrina,
el sricciolo, la passera scopaiola, el petirrojo, el ruiseñor,
el saltipalo, el mirlo, el tordo bottaccio y sassello, la sterpazzolina,
el occhiocotto, la curruca, el petit-lui, el pigliamosche, el
codibugnolo, el paro azul, el jilguero, el arrendajo, la urraca,
la corneja gris, la passera europea y la mattugia, el pinzón,
el strillozo. Todas estas especies están presentes en
la zona del bosque de las Murgia, y es fácil poder
verlas, con un poco de paciencia y suerte. Estos bosques, que
presentan una particularidad a nivel de situación geográfica,
vegetación y poseen algunas pocas zonas humedas, resultan
por igual muy acogedores para los pájaros migratorios:
así las garzas, los alzavole, los patos salvajes, los
marzaiole, las garzas y, aunque con poca frecuencia, hasta las
grullas, durante su migración primaveral.
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